Las leyes nacionales establecen el tratamiento gratuito
en los hospitales públicos a toda la población. Asimismo,
las obras sociales y las prepagas médicas tienen la
obligación de prestar cobertura total.
El resultado de las pruebas es confidencial. Por ley
nacional, los profesionales médicos, psicólogos o cualquier
otra persona que por su ocupación se entere de que
alguien es portador del HIV o está enfermo de SIDA, tiene
prohibido revelar dicha información.
Existe en nuestro país una Ley de SIDA que prohíbe la
toma de análisis de HIV de modo obligatorio.
